El agua que sostiene las machambas de Maputo

El agua que sostiene las machambas de Maputo

Agua, agroecología y justicia de género en Maputo: diagnóstico participativo sobre el acceso al agua en KaMubukwana

Garantizar el acceso al agua es una cuestión central para la vida, la alimentación y la dignidad. En la ciudad de Maputo, sin embargo, este derecho se ve cada vez más amenazado por la escasez, la contaminación y la falta de infraestructuras adecuadas. En este contexto, Ingeniería Sin Fronteras hemos elaborado un nuevo informe que analiza de manera participativa el acceso al agua y los sistemas de riego de cuatro asociaciones agrícolas del distrito de KaMubukwana, en el marco del Proyecto Maputo 15.

El documento nace del trabajo directo con las asociaciones Força do Povo, ADEMA, Centro das Mulheres y 10 de Novembro, formadas mayoritariamente por mujeres que sostienen la agricultura urbana de la ciudad. A través de visitas a las machambas, entrevistas, cuestionarios y la elaboración de cartografías detalladas, el informe recoge cómo se vive el acceso al agua desde el territorio, qué estrategias comunitarias ya existen y qué barreras estructurales dificultan una gestión justa y sostenible del recurso.

La realidad que emerge es compartida: la mayor parte del riego se realiza de forma manual, con regaderas, a partir de canales abiertos que dependen de fuentes naturales cada vez más irregulares. Durante la estación seca, el agua no llega a todas las parcelas y las productoras deben esperar turnos para poder regar. En la época de lluvias, en cambio, las inundaciones y la erosión dañan los cultivos. Esta doble vulnerabilidad se ha intensificado con el cambio climático y con una urbanización desordenada que bloquea canales, reduce zonas verdes y altera el ciclo natural del agua.

Desde el marco del Derecho Humano al Agua y al Saneamiento, el acceso al agua para usos productivos como la agricultura no forma parte estrictamente del contenido normativo del derecho, centrado en el uso personal y doméstico. Sin embargo, en contextos como el de KaMubukwana, el agua para el riego de las machambas es una condición indispensable para garantizar otros derechos fundamentales, como el derecho a la alimentación, a la salud, al trabajo y a una vida digna. Para muchas mujeres productoras, separar el agua “para vivir” del agua “para producir alimentos” no responde a la realidad cotidiana: sin agua para la agricultura urbana, se debilita la seguridad alimentaria de las familias, aumenta la carga de trabajo reproductivo y se agravan las desigualdades de género.

A pesar de la proximidad del río Mulaúze, su agua no es una opción. Los vertidos industriales y las aguas residuales han contaminado el río hasta el punto de que las asociaciones descartan utilizarlo para el riego. Al mismo tiempo, muchos pozos y bombas existentes no disponen de mantenimiento, registros técnicos ni análisis de calidad del agua, lo que genera incertidumbre y riesgos tanto para la producción como para la salud.

A pesar de este escenario adverso, el informe también pone en valor la fuerza de la organización comunitaria. Las asociaciones impulsan prácticas agroecológicas como el compostaje, la vermicompostación, la asociación de cultivos y las machambas escuela, espacios colectivos de aprendizaje y experimentación. Las mujeres desempeñan un papel central, no solo en la producción de alimentos, sino también en el cuidado de las fuentes de agua, la limpieza de los canales y la defensa del territorio frente a la presión urbanística.

El diagnóstico concluye que estas iniciativas tienen un gran potencial, pero que no pueden sostenerse únicamente con el esfuerzo comunitario. Es necesario reforzarlas con infraestructuras de riego adecuadas, sistemas seguros que eviten robos, formación continua en gestión del agua y calidad hídrica, y la creación de mecanismos colectivos de gobernanza que garanticen un uso equitativo del recurso. Al mismo tiempo, es imprescindible una mayor implicación de las instituciones municipales para proteger las fuentes de agua, controlar la contaminación y reconocer la agricultura urbana como un pilar clave para la soberanía alimentaria de la ciudad.

Este informe quiere ser, sobre todo, una herramienta para la acción. Una base técnica y política para impulsar proyectos futuros, reforzar la organización comunitaria y exigir políticas públicas que pongan la vida en el centro. Porque sin agua no hay agricultura, y sin agricultura urbana no hay alimentos, ni derechos, ni futuro para muchas familias de Maputo.

👉 El informe completo está disponible en catalán aquí y en portugués aquí.