Ideario de la Campaña «El precio de la abundancia, derechos humanos a oscuras”
La campaña “El precio de la abundancia, derechos humanos a oscuras” resume las realidades opuestas que se viven en nuestro planeta. En ISF queremos ser conscientes de estas desigualdades y combatirlas: el modelo de crecimiento económico exponencial orientado al consumo exacerbado genera la acumulación ilimitada de una parte privilegiada y al mismo tiempo quedan a oscuras los impactos negativos y la vulneración de los derechos humanos de la mayor parte de la población.
Asimismo, en el contexto de crisis energética actual, las grandes corporaciones se apoderan también del control de la energía y de los recursos, tanto en el Norte como en el Sur global, convirtiendo el derecho básico de acceso a la energía en una mercancía. Su gestión extractivista perpetúa la constante violación de derechos humanos, la sobreexplotación flagrante de los recursos naturales y la destrucción de los ecosistemas, resultando un modelo insostenible e injusto.
Defendemos que otro modelo energético es posible:
Ante esta situación, es imperativo impulsar alternativas que pongan la vida en el centro y no permitan los abusos actuales, defendemos:
- Modelo basado en el respeto y la protección de los derechos humanos y el medio ambiente
- Modelo de gestión pública que asegure el acceso a las necesidades energéticas como derecho básico
- Modelo productivo garante de la sostenibilidad de los bienes comunes disponibles
- Modelo consciente del impacto de las infraestructuras energéticas implantadas en los territorios del Norte y el Sur global
- Modelo democrático y de control ciudadano, donde los espacios de decisión sean liderados por las poblaciones implicadas
- Modelo sustentado en el empoderamiento de las poblaciones a partir del acceso a la información y la conciencia de nuestros derechos
- Modelo que incluye una perspectiva ecofeminista tanto en la diagnosis como en la propuesta. Esto nos permite entendernos como sociedades y comunidades interdependientes y ecodependientes, y seguir luchando por poner la vida en el centro
Para conseguirlo, en ISF y en el Grupo Energía e Industrias Extractivas trabajamos por:
- Reflexionar sobre la necesidad de un cambio de modelo de consumo de los recursos naturales basado en la justicia, el respeto a los derechos humanos y la sostenibilidad.
- Dar a conocer y formar sobre las dinámicas que perpetúan un modelo de consumo insostenible sobre los impactos que las industrias extractivas y las corporaciones energéticas provocan en sus intervenciones, tanto a nivel global como a nivel local.
- Apoyar y reforzar las organizaciones y movimientos sociales en el Norte y en el Sur Global en su trabajo diario de denuncia de los impactos del modelo energético y las industrias extractivas, así como en los procesos de cambio que impulsan estos colectivos de base.
- Incidir sobre los actores políticos para exigir a las industrias energéticas y extractivas el respeto por el medio ambiente y los derechos humanos.
- Exigir a los gobiernos un marco regulatorio que anteponga los intereses de la ciudadanía frente al negocio de las grandes corporaciones, y así garantizar la transición a un modelo socioeconómico con justicia social y climática.
- Trabajar por un cambio de paradigma en el modelo de producción, distribución y consumo energéticos a través de participación ciudadana para controlar la ocupación del territorio, democratizar la propiedad y gestión de infraestructuras, y garantizar el acceso universal a los servicios básicos.
- Invertir el modelo de sobreexplotación de recursos dado el impacto que tiene sobre los ecosistemas y las poblaciones.