Conocemos de primera mano el funcionamiento de los acueductos comunitarios en Colombia
Laia y Alejandro continúan su estancia en Colombia conociendo esta vez el funcionamiento de los acueductos comunitarios. Compartimos sus impresiones y algunas fotografías.
Dentro de la Corporación Penca de Sábila se encuentra el Programa de Cultura y Política Ambientalistas el cual se enfoca principalmente en la defensa al derecho humano al agua y al saneamiento (DHAS) y el reconocimiento la gestión comunitaria del agua ofreciendo acompañamiento y apoyo jurídico y organizativo a las asociaciones de acueductos. Con la intención de darnos a conocer parte del programa y entender mejor cómo se organizan los acueductos, la visita fue a una reunión de Aguacerros que es una red con más de 20 acueductos afiliados hasta el momento.
Un acueducto comunitario no se refiere solo a la canalización del agua sino que el término incluye la parte natural, la infraestructura de captación y depuración de agua, la organización y las personas que lo gestionan. Los acueductos se crean a partir de la necesidad de la gente para tener agua en sus viviendas para uso doméstico o agrícola. Estas organizaciones varían mucho entre sí, ya sea en cuanto a tamaño, afiliados o a nivel de infraestructura. En muchas ocasiones se empieza con soluciones más caseras y se va mejorando con el tiempo. Son organizaciones sin ánimo de lucro así que el beneficio que puedan generar va destinado a la mejora de infraestructura, la solución de problemas comunitarios o al copago de necesidades particulares.
Empezamos el día encontrándonos en la Terminal Sur de Medellín a las 7 de la mañana, con destino a Fredonia, municipio ubicado en la Subregión del suroeste de Antioquia. En Colombia existe una diferenciación entre zonas urbanas y zonas rurales. En el primer caso, dentro de los Municipios, se encuentran las Comunas que a su vez se dividen en Barrios. En el segundo caso, dentro de los Municipios se encuentran los Corregimientos que a su vez se dividen en Veredas. Cada acueducto comunitario puede abastecer a una o varias Veredas y aunque en su mayoría están en zonas rurales, también hay algunos que prestan servicio a zonas urbanas periféricas o cascos urbanos de municipios pequeños. En el nivel municipal de organización están las asociaciones o redes de acueductos, seguido de la Asociación departamental y finalmente la Red Nacional de Acueductos de Colombia.
Para llegar a Fredonia se puede ir en autobús o en taxi compartido, en nuestro caso cogimos un taxi, íbamos muy bien acompañados con Deissy Peña (asesora jurídica) e Isabella Agudelo (practicante de Trabajo Social). Como es un servicio que funciona según disponibilidad fuimos a desayunar mientras esperábamos a que nos llamasen. Un desayuno típico puede ser arepa colombiana con huevos revueltos, queso fresco y chocolate caliente como bebida, muy diferente a lo que estamos acostumbrados. Mientras desayunábamos nos fuimos poniendo al día sobre los acueductos y su organización que puede resultar un poco complicada si eres nuevo en el tema.
Sobre las ocho nos recogió el taxi y emprendimos rumbo a Fredonia. El viaje duró una hora y media y durante el camino pudimos disfrutar de las vistas de la vegetación y las montañas de la zona, incluyendo el Cerro Bravo.
Al llegar a Fredonia y después de un tintico rápido, fuimos a la Casa de la Cultura donde nos esperaban. En la reunión se encontraban los representantes de algunos acueductos comunitarios que forman parte de Aguacerros, dos representantes de la alcaldía y una ponente de la empresa Isa que había solicitado el espacio para exponer el proyecto de interconexión Carrieles que se basa en la construcción de una nueva subestación eléctrica de alto voltaje para suministrar de energía a la zona. Las torres de electricidad pasan por Fredonia y de esta manera los representantes de las organizaciones podían informarse mejor cómo iba a afectar su zona y el medio ambiente.
Después de la primera ponencia se procedió al tema principal del espacio que era la conformación de la Comisión del Agua a través de la cual se va a implementar la Política pública del agua de Fredonia. La política pública es un marco normativo municipal que busca garantizar la gestión comunitaria del agua, el derecho humano al agua y al saneamiento y el derecho a un medio ambiente sano. Entre sus objetivos principales están: promover la priorización de usos de suelo para actividades de conservación y restitución de las fuentes hídricas y para prácticas agropecuarias a pequeña y mediana escala; promover y fortalecer la gestión comunitaria del agua mediante procesos educativos y estableciendo procesos para la resolución de conflictos; y garantizar la participación ciudadana en torno a la gestión ambiental del agua como bien común. La Política Pública de Fredonia fue una propuesta construida por la comunidad y Aguacerros recibiendo el asesoramiento y acompañamiento de Penca de Sábila.
El encuentro se llevó a cabo de una manera bastante casual, sin formalismos innecesarios. Se leyó el acta con los requisitos necesarios para conformar la Comisión y se fueron seleccionando las personas necesarias de las dos partes. Del lado de la alcaldía los dos asistentes representantes, Gabriel Echeverri y Danilo Suaza y de parte de Aguacerros, Federico Posada, Olga Lodoño y Mary Luz Ríos cada uno representante de un acueducto comunitario diferente.
En esta ocasión, la tarea de Penca de Sábila era de apoyo y acompañamiento, el espacio se dinamizó desde Aguacerros. La reunión se llevó a cabo de manera horizontal muy amable y cercana, expresando sus ideas con respeto resolvieron lo que se podía en el momento y marcaron objetivos y asignaron tareas para ambas partes para la próxima reunión, en quince días.
Después de la reunión, tuvimos la oportunidad de charlar un poco más con algunos representantes sobre la gestión del agua y les pudimos hablar un poco de las problemáticas existentes en Cataluña con el agua. Para acabar la visita fuimos a comer a La Granjita, un restaurante de asados y comida típica junto a la carretera. Comimos una sopa de frijoles, chicharrón, patacones y de postre mazamorra paisa con bicho (maíz hervido con leche y dulce de guayaba), un almuerzo muy agradable frente al Cerro Bravo.


El Programa de Conocimiento de la Realidad en Colombia, donde participan Laia y Alejandro, cuenta con la financiación de la Diputación de Barcelona.
