Desde El Salvador: Laura se incorpora como voluntaria en la defensa del derecho al agua
Desde Ingeniería Sin Fronteras seguimos apostando por procesos de aprendizaje e intercambio con organizaciones y comunidades del Sur global. En este caso, una nueva voluntaria se ha incorporado a El Salvador en el marco del Programa de Conocimiento de la Realidad (PCR).
Durante los próximos meses, participará en proyectos vinculados a la defensa del derecho humano al agua, trabajando junto a organizaciones locales y espacios comunitarios como las juntas de agua. En El Salvador, el acceso al agua está atravesado por conflictos ambientales, desigualdades y presiones privatizadoras, y es la sociedad civil organizada quien sostiene buena parte de la defensa de este derecho.
Fortalecer estas iniciativas y acompañar los procesos comunitarios es clave para avanzar hacia modelos de gestión pública y comunitaria del agua, con justicia ambiental y social.
A continuación, comparte sus primeras impresiones desde el territorio:
Hace un par de semanas que he llegado a El Salvador y he empezado a conocer el país, la cultura y a algunas personas. Comparto mis primeras impresiones.
He estado principalmente en la capital, San Salvador. La capital se encuentra en una zona de alto riesgo sísmico, por lo que predominan las construcciones bajas. En las calles, los coches tienen prioridad y la vida de las personas en la ciudad está muy marcada por los grandes problemas de tráfico; recorrer distancias cortas puede implicar pasar más de una hora en el coche. Una de las cosas que más me gusta de la ciudad es el contraste entre las grandes avenidas llenas de coches y, al girar una esquina, encontrarte con calles tranquilas, llenas de árboles centenarios.
La dieta local se basa en frijoles, maíz, arroz, pollo y huevos. Los precios son altos en comparación con los salarios de la población, en parte debido a que la moneda del país es el dólar.
He conocido a Eva, la expatriada de ESF en El Salvador, y al equipo técnico de ACUA, la contraparte de ESF en el país, con quienes trabajaré los próximos meses. Me han llevado a algunas zonas rurales: Panchimalco, Comasagua y Berlín. La gente en los pueblos es más cercana y he podido interactuar más. Me llama la atención la organización comunitaria que existe en las zonas rurales y la vida colectiva que se mantiene. La falta de atención por parte del Estado les obliga a luchar y reivindicar sus derechos de forma constante.
Tengo muchas ganas de conocer más a fondo el país y de aportar al proyecto.
Laura
Si tú también quieres hacer voluntariado internacional como Laura, contáctanos y participa en nuestros proyectos. ¡Te esperamos!
