Ideario de la Campaña “El precio de la abundancia, derechos humanos a oscuras”

La campaña “El precio de la abundancia, derechos humanos a oscuras” resume las realidades opuestas que se viven en nuestro planeta. En nuestro entorno vivimos deslumbrados por la abundancia, disfrutando del acceso a tantos productos como el imaginario humano es capaz de extirpar masivamente del planeta. En este estado de éxtasis consumista, tanto la vulneración de los derechos humanos como los impactos ambientales asociados a la actividad de las industrias extractivas, quedan absolutamente a oscuras.

Durante décadas, el orden sociopolítico imperante a nivel mundial ha impuesto un modelo de crecimiento económico exponencial basado y sostenido por el aumento continuo de la extracción de recursos naturales. Una tendencia que va directa e inevitablemente ligada a la vulneración de derechos humanos, al aumento del consumo y la emisión indiscriminada de contaminantes. Dejando tras de sí un modelo de desarrollo dependiente de recursos limitados y planteando un reto al paradigma dominante actual, de lógica insostenible y con fuertes impactos y desequilibrios ambientales, sociales y económicos que afectan directamente a los derechos humanos de muchas poblaciones.

Además, las grandes corporaciones se han apoderado del control de la energía, convirtiendo este derecho básico en una mercancía. Su gestión, por un lado, limita el acceso a las familias que no tienen suficientes recursos económicos y, por otro, perpetúa la constante violación de derechos humanos asociada al modelo de obtención de recursos energéticos basado en la extracción hacia el exterior.

Ante esta situación, se hace imperativo buscar alternativas. En primer lugar, defendemos un cambio de paradigma en el modelo de desarrollo, producción y consumo, que se base en el respeto y la protección de los derechos humanos y del medio ambiente y que tenga en cuenta la sostenibilidad de los bienes comunes disponibles. Y en segundo lugar, planteamos un cambio de modelo que nos lleve a un escenario de soberanía energética, donde los espacios de decisión sean liderados por la ciudadanía, no solo como herramienta de garantía de un modelo sostenible y socialmente justo, sino también como elemento democratizador del acceso a la energía.

La campaña busca:

  • Reflexionar sobre la necesidad de un cambio de modelo de consumo de recursos naturales basado en la justicia, el respeto a los derechos humanos y la sostenibilidad.
  • Dar a conocer y formar sobre las dinámicas que perpetúan un modelo de consumo insostenible y los impactos que las industrias extractivas provocan en sus intervenciones, tanto a nivel global como a nivel local.
  • Apoyar y reforzar las organizaciones y movimientos sociales en el Sur en su trabajo diario de denuncia de los impactos de las industrias extractivas y en los procesos de cambio que impulsan.
  • Incidir sobre los actores políticos para que se exija a las industrias extractivas y a los gobiernos el respeto por el medio ambiente y por los derechos humanos, a la par que medidas que garanticen un modelo socioeconómico justo y sostenible.
  • Trabajar por un cambio de paradigma de producción, distribución y consumo energéticos a todos los niveles, incluyendo aspectos tales como la democratización de la propiedad y la gestión de las infraestructuras a través de la participación de la sociedad civil, la ocupación del territorio, el control y la participación por parte de la sociedad civil y la garantía de acceso universal a los derechos básicos.