Educación ambiental: sembrando conciencia desde la infancia
La educación ambiental es una herramienta clave para formar una ciudadanía responsable y comprometida con el cuidado del agua y de la naturaleza. A través de procesos educativos participativos, especialmente con niños, niñas y sus familias, se fortalecen valores como el respeto, la corresponsabilidad y la solidaridad con el entorno.
En la Amazonía norte del Ecuador, la educación ambiental se vive desde el juego y la experiencia. Se convierte en una semilla que crece y se multiplica en los hogares y en la comunidad, promoviendo el uso responsable del agua y la protección de los ecosistemas.
El pasado 26 de enero, en el marco del Día de la Educación Ambiental, realizamos una jornada llena de risas, juegos y aprendizajes junto a niños y niñas de la comunidad de Shashapa, en el cantón Loreto, provincia de Orellana. El encuentro fue un espacio de alegría, participación activa y reflexión colectiva, donde el aprendizaje fluyó de manera natural y divertida.
Uno de los momentos más esperados fue la presentación de Auka y Amana, quienes cautivaron a las y los más pequeños con el cuento Auka y el árbol mágico del agua. A través de esta historia, los niños y niñas reflexionaron de forma cercana y sencilla sobre la importancia del agua para la vida, el cuidado de los árboles y el papel que cada persona desempeña en la protección de la naturaleza. Las sonrisas, la atención y las preguntas compartidas evidenciaron el impacto positivo de la educación ambiental basada en la creatividad y la narración.
La jornada continuó con el juego del agua, una dinámica lúdica que permitió reforzar los mensajes trabajados, fomentando el trabajo en equipo, la participación y el aprendizaje significativo. En este espacio, la diversión fue la gran protagonista, demostrando que aprender jugando fortalece la conciencia ambiental y deja aprendizajes duraderos.
En total, participaron alrededor de 50 niños y niñas, quienes reforzaron sus conocimientos y actitudes en torno al cuidado del agua y del ambiente, confirmando que la infancia es una etapa clave para construir comunidades más responsables y resilientes.
Esta actividad fue coordinada y desarrollada de manera articulada por la Prefectura de Orellana, Enginyeria Sense Fronteres y el Consorcio de Juntas de Agua de Sucumbíos, Napo y Orellana, poniendo de manifiesto que el trabajo conjunto entre instituciones y organizaciones comunitarias es fundamental para impulsar procesos de educación ambiental con impacto positivo y sostenible en el territorio.
