Dos años trabajando por una transición energética feminista: ¿qué hemos hecho y qué hemos aprendido?
Con el proyecto europeo Empowering Underrepresented Women in the Energy Sector (EUWES) hemos generado conocimiento, incidencia y formación para avanzar hacia un sector energético más justo e inclusivo.
Hace dos años, junto con DOOR (Croacia), FOCUS (Eslovenia) i WECF (Alemania), iniciamos un proyecto con un objetivo claro: situar la perspectiva de género en el centro del debate energético y contribuir a una transición más justa e inclusiva. Durante este tiempo, hemos generado conocimiento, impulsado formaciones y puesto sobre la mesa propuestas para romper las brechas de género en el sector. Este es un resumen del camino recorrido.
Un proyecto con muchas dimensiones
Este proyecto ha combinado investigación, incidencia política y formación. Hemos trabajado para visibilizar la discriminación estructural en el sector energético, aportar recomendaciones y generar espacios de reflexión y aprendizaje.
Diagnóstico e investigación:
- Feminización del sector energético (mayo 2023) → Un primer paso para entender la falta de mujeres en el sector y cómo revertir esta realidad. Identificamos barreras como la ausencia de referentes, la segregación ocupacional y los estereotipos de género.
- Mapeo de las políticas de energía y género en el Estado español (noviembre 2023) → Análisis de las medidas existentes y sus limitaciones, poniendo en evidencia la necesidad de una integración real y efectiva de la perspectiva de género.
Propuestas y recomendaciones:
- 8 medidas para incorporar una mirada feminista en el sector energético (mayo 2024) → Propuestas concretas para hacer efectiva la igualdad de género, abordando aspectos como la corresponsabilidad, las políticas de conciliación y el fomento de modelos energéticos más comunitarios y democráticos.
- Recomendaciones para una perspectiva feminista en el sector energético (enero 2025) → Un documento clave para guiar las políticas públicas y las empresas hacia una transición energética realmente inclusiva, basado en experiencias y buenas prácticas.
Formación y sensibilización:
- Nuevo taller de energía y género (julio 2024) → Espacios de aprendizaje para entender cómo el género influye en el acceso y la gestión de la energía, ofreciendo herramientas para transformar el sector desde una perspectiva feminista.
- La energía con perspectiva de género en las aulas (enero 2025) → Materiales pedagógicos para integrar esta mirada en la educación, trabajando con jóvenes para fomentar su participación en el sector.
Reflexiones sobre el papel de las mujeres en la transición energética:
- Mujeres en el centro de la transición energética (febrero 2025) → La experiencia de las mujeres como agentes de cambio, destacando sus aportaciones en la sostenibilidad y la autogestión energética.
- Energía y feminismo: claves para una transformación justa e inclusiva (marzo 2025) → Por qué la transición energética también debe ser feminista, señalando cómo las desigualdades de género impactan en el acceso a la energía.
- De las STEM a la justicia igualitaria (marzo 2025) → Cómo impulsar las vocaciones científico-técnicas entre las chicas para garantizar un sector energético más diverso e inclusivo.
¿Qué hemos aprendido y qué retos nos esperan?
Estos dos años nos han confirmado que la transición energética no puede ser realmente justa si no incorpora la perspectiva feminista. Hemos visto que:
- Las desigualdades de género en el sector energético son profundas y requieren cambios estructurales. Más allá de la brecha salarial y de presencia, hay una falta de políticas activas que fomenten la participación de las mujeres en la toma de decisiones.
- Las mujeres tienen un papel clave en el impulso de alternativas sostenibles y comunitarias, y es necesario potenciar sus experiencias para transformar el modelo energético.
- La educación es un ámbito estratégico para fomentar vocaciones y romper barreras estructurales. Es fundamental trabajar desde las primeras etapas para garantizar una participación equitativa en el ámbito tecnológico y científico.
- Las políticas públicas deben integrar la perspectiva de género de manera transversal, y las empresas energéticas deben adoptar compromisos reales para garantizar la igualdad.
Este proyecto llega a su fin, pero el trabajo continúa. ¡Seguiremos luchando por una energía democrática y feminista!
