Comités de vigilancia ambiental: La defensa de la vida allá donde la misma nace y perece
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Aura Vidal, voluntaria del grupo Perú de ESF

La lucha por el agua es también la lucha por el territorio, lucha por la igualdad de las mujeres, lucha contra las grandes corporativas. Así, con motivo de la defensa del agua y de todas las defensas implícitas y explícitas que esta conlleva, el pasado 20 de agosto nos encontramos en Cajamarca para celebrar el segundo encuentro de Comités de Vigilancia Ambiental (CVA). El segundo de muchos que vendrán, y el segundo después de tres años transitando por los cerros y los ríos.

Un encuentro descentralizado, de base, con la presencia de los CVA de Cajamarca, Cushunga, Juan Chiquito, Magdalena, Cajabamba, Celendín, Molinopampa, Bambamarca y el Tambo, donde pudimos escuchar las palabras de los y las defensoras y los cantos de alguna de ellas.

«Nos juntamos hermanos defensores de la vida, hermanas defensoras de esta madre tierra que habitamos. Nos juntamos porque, cuando estamos solas y nos quedamos con nuestro problema, no sabemos qué hacer con el miedo y el temor, temor a las estrategias que nos quieren impedir defender nuestro territorio. Pero qué diferente se ve cuando somos muchas, jóvenes, adultas, hombres, mujeres y niños. Por los niños y las niñas que tendremos, defendemos lo que nos da la vida: el agua y la tierra. Por eso nos hemos juntado, porque solos no podemos. Latinoamérica está concesionada por la minera, por la petrolera, por la palma, etc., daros cuenta, nos quieren hacer desaparecer. Pero tenemos que ser (¡y somos!) dueños de nuestra tierra, ya que aquí nacimos, aquí morimos, aquí criamos nuestros hijos.» Estas fueron las palabras de presentación de Mirtha Villanueva, junto a tantas otras que vinieron a continuación.

El objetivo del encuentro, entre otros, es estrechar los lazos de entre los CVA y Aurora Portal (defensora de Cajamarca) nos recuerda que se tiene que tejer una red porque no solo hay problemas en Cajamarca, también hay en otras partes del mundo, y si nos unimos somos más fuertes. Redes para conocer los espacios, las estrategias, para fortalecernos, enriquecernos de conocimiento, compartir y sobre todo, para defender el agua. «Todavía estamos dormidos, no sabemos el problema que habrá cuando haya escasez de agua – advierte Aurora– los limeños nos llaman ignorantes porque no queremos la minería (ni el supuesto desarrollo)»

Nos damos cuenta de que, al ser un problema ambiental, implica también una respuesta política e institucional. Por ello, Paulo Mejia (Ingeniero de Grufides) nos presenta la propuesta de Ley de los CVA, ya que sin una ley que la regule, la minería seguirá avanzando y deteriorando los territorios, sin otorgar ningún apoyo ni respaldo a las comunidades que viven en ella.

Este proyecto de ley se remonta al 2014, donde se introdujo y formuló la Ley de articulación de vigilancia y monitoreo ambiental y social ciudadano e indígena en el sistema nacional de gestión ambiental. Actualmente se está debatiendo la ley entre la sociedad civil, ONG, congresistas, ambientalistas locales y autoridades locales. Este debate hoy pretende introducir en la ley la técnica que usan los CVA para la identificación temprana de contaminación del agua mediante bioindicadores como los macroinvertebrados bentónicos (MIB).

El día siguiente al encuentro, diferentes representantes de los CVA, defensoras con largo recorrido, personal de Grufides y voluntarios de Enginyeria Sense Fronteres (ESF) visitamos el Río Chimín, situado en el valle de Cajabamba, ya que los pobladores de las comunidades identificaron en el mismo contaminación proveniente de la minería legal e ilegal que se desarrolla en la zona.

A medida que nos acercabamos a la zona donde se encuentra la actividad minera, el color del río era cada vez más amarillo. Hicimos un análisis de la calidad del agua siguiendo la Guía de Vigilancia Ambiental elaborada por Grufides y ESF mediante la identificación de macroinvertebrados bentónicos, que son larvas de insectos y otros invertebrados visibles, que su presencia o ausencia determinan la calidad del agua. Por medio del análisis se pudo observar un pH de 3,5, excesivamente ácido para un ecosistema de agua dulce e incompatible con la vida en el mismo. También se detectó una gran concentración de cobre en las aguas (con una concentración de 2 mg/L) y se observó un gran número de individuos de macroinvertebrados, que cuando se encuentran en gran concentración sin presencia de otras especies, indican contaminación. En conclusión, una calidad pésima del agua (según método ABI) y una calidad muy crítica (según método BMWP).

Pero, por suerte, ese día estábamos todas juntas para ayudarnos y hacer frente a las empresas mineras que atentan contra los ríos. Las defensoras y los defensores ya se han organizado en Bambamarca y el Tambo, hombres, mujeres y niños consiguieron paralizar el proyecto minero Conga y apoyarán en su lucha a lxs compañerxs del valle de Condebamba.

Doralisa Huaman, el presidente de la comunidad y Yeni Cojales cierran la jornada con unas palabras cargadas de tristeza, debido a que se encontraron especies bioindicadoras de calidad de agua afectadas por la contaminación minera. «Imaginen, si esto está pasando ahorita, ¿que esperamos que pase con nuestra humanidad? Nuestros animales, nuestra ganadería, nuestra biodiversidad. Lamentablemente ahora no podemos hacer nada más que contrarrestarlo a través de las leyes, de nuestros pronunciamientos respaldando la lucha de los compañeros, solidarizarnos con ellos y apoyándonos a seguir trabajando y articulando el dolor que tenemos en nuestros corazones».

Se están vulnerando los derechos de lxs campesinxs al territorio y a un ambiente sano, así como los derechos de la naturaleza. Aunque el valle de Condebamba ya ha sido afectado por la contaminación minera, si nos articulamos nacionalmente e internacionalmente, las heridas, las luchas y la resistencia de tantos años pueden llegar a dar sus frutos, como ya se ha visto en el caso del proyecto Conga. «Si quieren quitarnos nuestro territorio, tendrán que quitarnos la vida, porque nuestra vida es nuestra tierra y la tierra es la vida de todos».